Change the Change: nuevo episodio de hipocresía climática

En el último tiempo estamos muy acostumbradas al lavado verde, o dícese de aquel intento por empresas de hacerse las verdes cuando la realidad es muy la contraria. Nadie se ruboriza con arrogarse las reivindicaciones ancestrales del movimiento ecologista mientras su comportamiento es muy distinto. El último episodio en ese sentido ha sido la conferencia organizada por la diputación guipuzcoana y el Gobierno vasco  Change the Change. La conferencia ha contado con la oposición del movimiento anti-incineradora y ecologista.

Sin duda, el máximo exponente de esta práctica ha sido Iberdrola, desde cuando entro en bolsa con Iberdrola Renovables, firma que ocultaba las malas práciticas de la mátriz mostrando una única empresa totalmente renovable, hasta su fusión, y todavía hoy en día con sus intentos de capitalizar el cierre de centrales térmicas de carbón obsoletas y sobrantes para dárselas de verde. Siempre ocultando su fuerte apuesta por la nuclear, la energía más poco renovable (sobre todo teniendo en cuenta que sus altamente peligroso residuos no se renueva en la mayoría de casos en miles de años!), o la térmica de carbón y fueloil y ahora en la de gas, o en grandes centrales hidroeléctricas. Se le atribuyen a Iberdrola un 2,85% de los gases de efecto invernadero españoles. Mientras, recordemos, que Iberdrola junto a las otras 4 empresas del oligopolio eléctrico español fueron las responsables del Impuesto al Sol, una ley que obstaculizó el desarrollo de la energía solar por el mero hecho que estas compañías no la controlaban, pero que es en muchos casos de las pocas alternativas que teníamos para superar su dependencia fósil.

Ver a Iberdrola como patrocinador principal de la conferencia Change the Change que estos días se celebra en Donostia es un acto más de ese lavado verde que ha practicado durante años. Obviamente, también participan como ponentes, pues en materia de cambio climático tienen mucho que decir.

Pero es que los organizadores, nuestras instituciones la Diputación de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco, el ayuntamiento de Donostia y el gobierno español actuales son máximos responsables de que actualmente tengamos de los peores niveles de emisiones de Europa, y será peor cuando los proyectos estrella de estas instituciones se finalicen y entren en operación: la incineradora de Zubieta y el TAV al que podemos sumar la ampliación de la SuperSur que proyectan en el Bilbo metropolitano o el metro de Donostia. Sin olvidar la fuerte dependencia actual de nuetra economía de dos sectores que son punta en emisiones como es el de los vehículos individuales, con los superproductores Mercedes y Volkswagen en Gasteiz e Iruña respectivamenete, y que ahora optamos por el turismo como motor económico, dependiente de vuelos baratos y otros medios de locomoción contaminantes y generadores de grandes emisiones.

A estas políticas, sumar la apuesta por el gas como combustible para uso directo o para producción eléctrica tanto del gobierno autónomo vasco como el de Nafarroa, así como a los deseos de iniciar la exploración petrolera mar adentro y la asignación el pasado octubre por parte del gobierno vasco os permisos de exploración petrolera y gasista en nuestro territorio. A estos añadir nuevos proyectos de distribución eléctrica como el de Gatika-Cubnezais y el de Gueñes-Itsaso que ahondan en un modelo eléctrico centralizado, monopolista y no-renovable, y que sobre todo, chupa mucho dinero público.

A nivel de la Diputación de Gipuzkoa ya sabemos de que van, con su maquiavélico proyecto de añadir al complejo de la incineradora de Zubieta un centro de Cambio Climático! A parte de la incongeuencia de poner un centro así al lado de un generador de cambio climático (a cada tonelada de residuo incinerado le corresponde otra tonelada de CO2!) esta esl tema de la necesidad. Ya exisce el BC3, una organización dependiente del Gobierno Vasco y con un gran edificio en el campus de la UPV-EHU de Leioa. ¿de verdad hace falta otro? Pero lo que decisiones así demustran es que en lugar de ir a como atajar el problema van a las formas resultonas que proyecten una imagen de la que carecen, como esta conferencia Change the Change.

O como la de hace unas semanas sobre economía circular cuando la incineración es lo opuesto a ella pues en lugar de completar el cŕiculo lo rompen y añaden nuevos elementos a la ecuación inútiles y de gran impactto ambiental y humano. O como organizaron la conferencia de Transición Energética, cuando lo que hacen es ahondar en el mismo modelo, pues además de quemar basura para producir energía debido a su bajo rendimiento calorífico, requiere un gran uso de gas.

Por otra parte llama la atención quienes figuran también como patrocinadores, nuevamente, las empresas más responsables del cambio climático. En las últimas Cumbres de Cambio Climático ya presenciamos la introdución de las empresas causantes del cambio climático por la obvia razón de que así lavan su imagen. Les resulta así de fácil.

BBVA es otro lider de la hipocresía climática, que se permite incluso el otrogar premios a científicos que le investigan que redunda en su publicidad, mientras es uno de los máximos responsables. Porque sin la financiación no existen emisiones, pero BBVA es uno de los principales financiadores climáticos: financia empresas de petróleo (Repsol, BP)), de gas e incluso carbón, de fracking, de oleoductos resistidos como el DAPL en EEUU, el , gaseoductos y complejos gasistas como el GSP o el campo Camisea en Perú, cultivos de biocombustible y sus empresas, grandes centrales térmicas a partir de combustibles fósiles, hidroeléctricas, constructoras de autopistas y aeropuertos, así como las fabricantes de coches más importantes. Por no decir del armamento, que también provoca cambio climático además de daños irreparables en vidas humanas y el medio ambiente.

También está REE una de las empresas responsables del actual modelo energético y por tanto del cambio climático, y directamente responsable de este sistema centralizado y concentrado que prioriza grandes centrales como térmicas de carbón, fuel y gas.

Otra es FCC, la constructora. Las constructoras dependen de cemento y ferraya, ambas de gran impacto climático por la gran temperatura que precisan los hornos de cal y hierro para su producción, causantes de alarmantes emisiones. Además FCC construye aeropuertos (ahora el de Lima) y grandes autopistas que incitan el transporte individual.

Toyota es otra de las vergonzasas participantes. ¿Un fabricante de coches entre los promotores? Su mayor producción corresponde a coches híbridos y SUV que son los coches de mayores emisiones, Además, como denunció la Unión de Científicos Concienciados de EEUU, Toyota (como muchos otros fabricantes de coches) no ha mejorado sus motores para evitar emisiones en 10 años.

El últtimo en liza es el Ente Vasco de Energía (EVE) cuyos avances en renovables son mínimos, y sin embargo sí que ha impulsado el desarrollo del modelo gasista e incide en el petrolero con nuevos proyectos de exploración en suelo y mar vascos.

Pero el problema es que este lavado verde además lo pagamos la ciudadanía. Como pagan todos los eventos paralelos, los carritos de helado con que publicitaron la conferencia, o los témpanos de hielo que derritieron en su entrada, etc. Nos sale caro tanta mentira y tanto despropósito ambiental

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