Venezuela se aboca a una intervención militar, mientras el conflicto y el embargo impuesto por el gobierno de Estados Unidos en alianza con gobiernos satélites del mundo (incluidos el español y el vasco) van desangrando a su pueblo. El objetivo: derrocar al presidente electo Nicolás Maduro, desestabilizar el país e imponer un gobierno títere que garantice a su poder corporativo el petróleo, el gas, el coltán y el oro de Venezuela.

(Previa declaración de Ekologistak Martxan con motivo del conflicto venezolano)

Después de cinco años de guerra económica, de violencia de grupos fascistas (guarimbas), de intentos de golpe militar y magnicidio, el gobierno de Donald Trump ha decidido pisar el acelerador: ha colocado a una marioneta golpista como “presidente interino” (Juan Guaidó); nombrado como “encargado especial de EEUU para Venezuela” a uno de los criminales responsables de la guerra sucia en Centroamérica en los 80 (Elliott Abrams); y aprobado todo tipo de sanciones y el bloqueo financiero al país –ya han sido congelados 30 mil millones de dólares del Estado venezolano-. En marzo, incluso, fue atacado el sistema eléctrico del país, dejando a la población, por dos veces en un mes, sin luz, agua, transporte y teléfono durante días.

El ex-relator independiente de Naciones Unidas Alfred de Zayas caracteriza esta agresión como un «crimen de lesa humanidad».

Pero los medios corporativos –también los vascos- difunden todo tipo de fake news y mensajes de guerra psicológica, para justificar el asedio y una posible intervención. Hablan de “ayuda humanitaria” -cuyo valor es 1.500 veces inferior al robo de los activos públicos venezolanos-, de “injerencia de Cuba” –silenciando que Guaidó propone expulsar a 20.000 cooperantes de salud comunitaria-, de “mala gestión” económica -mientras Euroclear y la banca británica tienen retenidos más de 2.500 millones del Estado venezolano-; de “falta de medicinas” -mientras gobiernos como los de Colombia o España han impedido la compra o envío de estos insumos-. No puede haber mayor cinismo.

Este asedio económico, diplomático y mediático pretende poner en jaque la soberanía nacional de Venezuela y el proceso que recuperó el control nacional de los recursos naturales, empoderó y dio voz a millones de personas antes invisibles, blindó derechos sociales, desarrolló mecanismos de democracia participativa y protagónica e impulsó mecanismos solidarios de integración en América Latina.

Aunque los medios lo censuren, hay un clamor de indignación y de solidaridad con el pueblo venezolano en todo el mundo y han sido muchos los gestos de solidaridad que ha recibido el pueblo de Venezuela. Desde Euskal Herria llamamos al respeto de la soberanía de Venezuela, al respeto de su Gobierno y sus instituciones, así como el respeto de la voluntad popular expresada en múltiples ocasiones. Queremos denunciar este nuevo intento de injerencia y apoyamos los mecanismos de diálogo abiertos por más de una docena de países de América Latina.

Es por esto que Euskal Herria saldrá a la calle, una vez más, el sábado 4 de mayo, a las 18,00 horas, desde la Plaza Elíptica de Bilbao. bajo el lema «Venezuela aurrera! ¡No al Golpe!», organizada por Euskal Herria Venezuelarekin Ekimena