Ante el asalto de la sede de  Rios Vivos Antioquia que se opone al proyecto hidroeléctrico Hidroituango,  el proyecto TRADENER (Transición Energética Democrática) ante el ataque contra la sede de Rios Vivos Antioquia muestra su solidaridad y exige que estos hechos sean investigados, que cesen las represalias contra esta organización, que se garanticen los derechos e integridad de sus integrantes y portavoces, y se detenga este proyecto destructor que tanto daño está causando medioambientalmente y en la castigada sociedad de esta región.
También exigimos al BBVA como finaciador de este macro-proyecto tenga en cuenta su RSC y los Principios de Ecuador que firmó, para actúar en consecuencia y retirar la financiación de un proyecto que no garantiza los derechos básicos.

El 21 de junio, el día en que el movimiento Río Vivos comenzaba a ejercer como representante legítimo de las víctimas de HidroItuango, su sede fue asaltada y un parte de sus archivos del caso fue robada. Incluida lista de afectados, y las listas de los asistentes a las reuniones, con lo que ha aumentado el sentimiento de indefensión de estas.
El proyecto hidroeléctrico Hidroituango es un proyecto que además de los impactos que provocará por su tamaño (mayor proyecto hidroeléctrico de Colombia)  por el amplia zona que inundará, etc, cuenta con graves problemas estructurales pues se encuentra en una zona de actividad sísmica y también su pared se alza en rocas muy porosas que ya han empezado a provocar problemas. 100.000 personas viven en vilo al existir riesgos de una hecatombe. Así en noviembre 3650 personas tuvieron que ser urgentemente desalojadas de sus casas por peligros de un deslizamiento y de ser llevados por la consecuente trompa de agua. Desde entonces residen en campamentos improvisados. Sus reivindicaciones son silenciadas con represión que incluye la muerte. Hasta 10 activistas han sido asesinados en este conflicto que se unen  alos cientos de víctimas del Conflicto colombiano
Por otro lado, Colombia vive otra oleada de terror, ocultado por la cortina de los presuntos diálogos de paz, tras los cuales perdura la inmunidad paramilitar para desacerse de los opositores a cualquier proyecto y a la explotación de recursos. Por tanto exigimos el cese de hostilidades contra las personas afectadas, contra aquellas que los apoyan y contra aquellas que cuestionan e intentan paralizar proyectos de resultados irrebersibles contra el medio ambiente y el Planeta.