25 enero 2019, 1º aniversario por el crimen de Brumadinho

Antes de ir a Brumadinho para mostrar nuestra solidaridad en el 1º aniversario por el desastre ocurrido el 25 enero 2019, no sabíamos que nos encontraríamos. Imaginábamos que el dolor y la situación tras la muerte de 272 personas nos superaría. Así fue. Pero como siempre en estos casos, son muchas las cosas que no esperábamos. Sí, los distintos testimonios fueron muy impactantes. Personas que no sabemos como siguen, como se pueden enfrentar al día día. Como Juliana Cardoso que nos recibió el mismo día del aniversario, para explicarnos su caso: marido y dos hijos muertos. Obviamente le costó. Se rompió, en su frustración y rabia contra la empresa y a las instituciones. Pero pese a todo ello, logró contárnoslo, de pie, ante micros y cámaras de los asistentes. Con el paisaje de la gran mina de hierro y todos los depósitos de residuos que todavía permanecen ahí de fondo. Recordándoselo todos los días.

Amenazando todos los días, como hoy: el 24 de enero 2020 fue el día de mayores lluvias en minas Gerais en más de 100 años. Como consecuencia se registraron más de 30 muertos. Brumadinho y Mariana no figuraban ni en la lista de embalses en riesgo. Y sí, todavía son muchas las represas en riesgo de colapsar, por su antigüedad o por estar muy llenas. Sólo en el estado de Minas Gerais existen 840 represas, de las cuales 83 corren ese riesgo.

El 5 de noviembre de 2019 se desveló que Vale no había completado el Sistema Integrado de Gestión de Seguridad de Represas de Minería para su represa de Córrego do Feijão (Brumadinho), y que había omitido y falseado información a la Agencia Nacional de Minería (ANM). La Vale era conocedora de que la represa colapsada en Brumadinho excedía en el doble la probabilidad de sucumbir. Siete meses antes del crimen, al percatarse del mal estado por corrosión del muro de contención, enviaron a una ingeniera geotécnica y un trabajador a valorar la situación. Procedieron a la reparación con arena, grava y manta geotextil. El trabajador, Olavo Coelho, luego perecería en el desastre. Coelho alertó de que la solución aplicada era insuficiente y que la presa estaba definitivamente condenada. A partir de entonces la Vale intensificó también las simulaciones de emergencia en la comunidad de Corrego do Feijão. Pero, ningún día se activó la sirena de emergencia.

Otro de los aspectos criticados por el MAB es el escaso personal contratado por ANM para monitorear y por tanto velar por la seguridad de las represas. Según un informe del Tribunal Federal de Cuentas (TCU) (órgano responsable de supervisar fondos públicos), la ANM necesitaría 384 funcionarios, mientras que tan sólo contaba con un quinto de ellos, 79. Cuando ocurrió el desastre de Brumadinho eran 74.

 

Pero así es, este es un pueblo en el que súbitamente la Vale se cobró 272 víctimas. Para todas sus familias hoy es el aniversario. El mismo día. No es sólo el familiar querido, directo, sino muchos otros que eran conocidos, amigos, compañeros del trabajo, sus famiares. Es un dolor extensivo a muchos, a toda la comunidad, compartido. Y eso es difícil de imaginar, de explicar pues pocas veces se da a no ser en circunstancias de guerra o desastres naturales. En los funerales algunos llevan camisetas con las 272 víctimas. Tienen que ir muy reducidas para caber. Ahí te das cuenta de que el número es considerable. Porque es difícil de imaginar: en el de Mariana fueron 18, y son muchas. Pero, 272…. son 15 veces aquel desastre.

 

Otras familias llevan camisetas con la foto del ser querido, de un abuelo, de un hijo. Pero la familia son varios hijos e hijas, sus mujeres y maridos, los nietos y nietas. Una víctima toca a muchas personas, y ahí también ves el alcance. Que multiplicado también por 272 es muy considerable!

En ese sentido, los mayores indicadores fueron las fotos colocadas en la iglesia para aquel día. Las 270, reflejaban la proporción del magnicidio pues con números tan grandes es difícil imaginar la cantidad. En ellos, sus rostros nos mostraban también las personas tras esos números. La mayoría hombres que trabajaban para la empresa, la mayoría jóvenes. Porque el lodo cayó primero sobre las dependencias de la minera, sobre sus oficinas, sobre el comedor donde almorzaban los trabajadores, sobre coches y máquinas entonces operando…

Otro aspecto a destacar es que por la naturaleza de las fotos, todas ellas eran de los álbunes familiares, con la persona retratada posando con una sonrisa, mostrando su cara más amable, su estado más relajado. Obviamente, esas expresiones contrastan con aquella siniestra realidad, con su experiencia, pero seguro que es mejor recordarlos así.

Los cuerpos fueron traídos allá, por helicóptero, al campo (tiene porterías) fuera de la iglesia, que por quedar más alto no sufrió los embates del lodo. De ellos muchos estuvieron desaparecidos por mucho tiempo. En un principio las falaidades eran sólo un centenar, pero otros tantos se mantenían como desaparecidos.Once todavía no se han encontrado. A algunos les faltaban miembros, de otros sólo había eso, una parte, porque el lodo cayó con tal brutalidad arrastrando maquinaria, vehículos, edificios que sesgó a los que arrolló. Muchos fueron enterrados a metros de profundidad, lo que ha dificultado su recuperación. Muchas familias han enterrado tan solo una parte de cuerpo de sus amados. Todo ello añade más dolor a las víctimas. Todavía cientos de partes esperan a ser identificadas. Tal fue la fuerza del lodo. Sí, mejor recordar esas sonrisas. Aunque para muchas familiares, muchas imágenes de este crimen serán difíciles de superar.

 

En el mismo campo en el que depositaron los cuerpos nos reunimos también en medio de la homilía para homenajearlos. Nos agarramos de la mano. Palabras, canciones hermosas, sentidas, verdaderas, como sólo saben cantarlas en este país, y un minuto de silencio que se convirtió eterno. Al minuto de silencio le acompañó el repique de campanas. Fueron varias, y continuaban. Y continuaban. Entonces entendimos, en nuestro silencio, en ese dolor entrelazado, que correspondían a cada uno de los muertos. ¿Sabes cuántas son 272 campanadas? Son muchas. Demasiadas. Incesantes. Eternas. El dolor se fue aumentando. Le acompañó un coro de llantos contenidos, de lágrimas aspiradas, hasta que alguien rompió, y fue el dolor incontenible de un año de martirio. Nuevamente, las campanas y sollozos nos recordaron la dimensión de la tragedia.

En un momento así, me imagino que nada puede consolar. No importa ni el estar juntos, ni toda la resistencia desde el MAB, de un año intentando justicia, ni todos esos activistas internacionales venidos de tan lejos a mostrar solidaridad. Pero ahí estamos. Y tras ese día de dolor compartido, sabrán que no están solas. Seguimos entrelazados en nuestros brazos, al sol imponente de aquel día, bajo la lluvia torrencial de aquella semana. Son cosas que no se pueden percibir en el momento.

Un enjendro de vertederos y depósitos

La otra cosa que no puedes imaginar hasta estar ahí es a qué correspondió aquel accidente. Le dicen “represa” pero en realidad no corresponde con nuestra imagen de represa, de embalse de agua. Son depósitos de relaves, de residuos de la minería, de lodos, contenidos por paredes de tierra que van creciendo añadiéndose una a la otra, a simple vista, desde la lejanía de forma ordenada y controlada. Pero es mucho más porque en este caso los depósitos de relave se han extendido en toda la zona ya excravada, agotada de mineral. Y eso en esta mina de la Vale es mucho decir porque la minera extrajo desde cota 0 hasta los 1000 metros a los que se alza el pico de los Tres Hermanos (Três Irmãos) (1). De hecho, debe ser uno de los picos, uno de los hermanos, el que falta, viéndose toda la enorme ladera forrada de esos depósitos.

Es difícil de percibir en una fotografía, pues muchos de los elementos parecen planos, y no se percibe su diménsión ni su altura, pero aquí, desde este barrio de Brumadinho de Córrego do Feijão divisamos el amplio valle con la mina de Vale y el Pico dos Três Irmãos al fondo. Abajo, tan solo se percibe una muesca, marrón en el verde, el agujero dejado por el accidente. Insignificante entre la totalidad de depósitos de relave que lo llenan todo. Y sin embargo es gigante, como enorme fue su efecto.

No lejos de esa muesca, un poco más arriba, también los compas nos señala la presencia de un embalse de agua, impercibible desde aquí. Hasta 7 embalses en esta misma mina. Ese no colapsó. Ese permanece ahí. Parece un milagro. Increíble que allá pasado todo eso y que todo eso todavía permanezca ahí. Como es un milagro que esta semana hayan sido las peores lluvias en un siglo, un año después del mayor accidente ambiental de Brasil y que todo eso continúe allí. Las lluvias de esta semana han causado 30 muertos en Minas Gerais.

Todas las fotos repiten los mismos planos, las mismas secuencias. He visto el vídeo increible grabado desde las cámaras de la compañía, desde las grúas, de la riada roja que arrastra todo el valle. En ninguna, pese a lo descomunal del desastre, se aprecia la magnitud de este engendro. En una página web muestran la mina antes de colocar todos esos parapetos de contención para los relaves (2). En ella se aprecian los circuitos habituales de una mina a cielo abierto en roca desnudada anaranjada y rojiza. En alguna foto se aprecia la altura, pero todavía, la perspectiva engaña y no podemos imaginar su grandeza.Otra página trata más aspectos técnicos de la mina que ayudan a su comprensión (3).

Y si esta mina, la de Córrego de Feijao produce pavor, en la vista aérea, aún lo da más las contiguas minas que se extienden en el territorio, también propiedad de la Vale, la de Jangada, a continuación del Pico dos Três Irmãos, y la de Tejuco al oeste. El complejo minero Paraopebas, por el río que ahí se encuentra y que contaminó el desastre de Brumadinho, es colosal.

272 rosas blancas

La marcha se acerca al lugar más próximo al accidente. Un gran despliegue policial impide la entrada a este. Después del funeral y del acto de homenaje, los marchantes volvieron a este lugar para dejar rosas blancas por cada una de las 272 víctimas. Después, una vez más, los integrantes de la marcha almorzamos conjuntamente. Esta vez la comida la ha preparado la misma comunidad de feijao, todo el almuerzo preparado en el día todo fue hecho por la propia comunidad. Ellos querían correponder con el MAB por haber estado con ellos durante este año de dolor e indignación, y a la delegación internacional por estar con ellos. Y en total somos muchas bocas que alimentar, Y hoy es un día especial para ellos, por lo que el esfuerzo habla por si solo.

Hoy también, el gobernador organizó un homenaje. La policía se apostaba a lo largo de la carretera y acceso al pueblo. Pero tuvo que ser otro homenaje distinto al de la comunidad y el MAB. En este último no hubo cargos políticos ni representantes de las instituciones. La indignación es mayor el día del aniversario porque los afectados consideran una afrenta que tras un año de no haber hecho nada ahora se acuerden. También han anunciado la construcción de un mausoleo o monumento en homenajea las víctimas.

KODAK Digital Still Camera

Valoración de unas jornadas históricas

Uno de los organizadores de los actos de esta conmemoración, el miembro del MAB Moisés Borges hace un balance muy positivo de las movilizaciones. Por un lado porque se consiguió superar las barreras de los medios de comunicación convencionales y estos reflejaron la solidez y unidad de las comunidades afectados pese a tanto dolor y tantos intentos de división: “se ha conseguido crear una opinión de que se ha cometido una gran injusticia1. La gente de la región no está en general de acuerdo con la Vale. Se ha logrado una gran legitimidad para los afectados. A todos los sitios que llegó la marcha la gente estaba con nosotros, nos recibía, nos apoyaba en la infraetructura, en la alimentación, en el proceso politico, intervenían en el microfono. Lo entendemos como un salto de calidad, ya que pudimos involucrar muy bien a la población local”.

1La reflexión no es baladí cuando entiendes el poder que la Vale tiene aquí, como ya explicamos más adelante.