Una de las cosas que nos comentaron al llegar fue la terrible campaña mediática que estaba promoviendo la Vale, en contraste con la falta de inversión para las personas afectadas, o como ocurrió en enero de 2020, cuando decidió reducir las asignaciones otorgadas a cada familia deamnifcada a la mitad del salario mínimo y cortarlos en 10 meses, en octubre. Pero además redujo el número de personas a recibirlo de 108.000 a 15.000. Mientras, la televisión repetía incesantemente anuncios lavando la imagen de la impresa minera, sobre todo difundiendo en anuncios de 1 minuto de duración sus gastos en indemnizaciones y reparaciones (4).

En solo 7 días la Vale gastó 17 millones en anuncios en la red Globo, lo que significaría un gasto de 67,31 millones por mes. Mientras, por familia la vale invertía sólo 159.863 euros. Por eso la periodista del Comitê Nacional em Defesa dos Territórios frente à Mineração, Kátia Visentainer, denunciaba que “Una vida para Vale S.A.vale menos de un anuncio de 30 segundos”1.

El inicio de su campaña mediática millonaria se remonta al mísmo dia 26 de enero de 2020, un dia después del rompimiento del embalse.

El dirigente del MAB Joceli Andrioli denunción que “Vale prefiere gastar millones en propaganda, en lugar de invertir en la reparación ambiental que y en hacer justicia por los afectados”.

La afectada por el crimen de la Vale, Simone, también criticó el dinero que ésta emplea en comprar la opinión pública, según ella, “paara dificultar la cida de los afectados y crear disputa”. Simone también denunció que su poder va más allá, pues la Vale incluso financia campañas electorales, y con ello garantiza instituciones serviles a sus mandatos.